El pasado 29 de mayo han detenido a un insumiso en Huesca, basandose en una orden de detenci?n de 1997. No es la primera vez -el a?o pasado el valenciano Oscar Cervera denunci? un hecho similar- y no parece que sea casualidad. Por otro lado ahora que se han cumplido 10 a?os de que dejaran en “suspenso” la mili (que no la abolieron) acaban de aprobar una ley (383/2011) con la que pueden instaurar la mili para jovenes de entre 19-25 a?os cuando lo consideren oportuno. Mili kk. Insumisi?n!!!!!!

Aqui ten?is el contenido de la rueda de prensa que ofrecieron el viernes 10 de junio, el insumiso detenido Imanol Mercero? (en euskara), el abogado de Kakitzat, ?lvaro Marcet e? I?aki Otamendi, miembro de la coordinadora antimilitarista.

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Por otro lado,? ofrecemos la versi?n ?ntegra en texto de la rueda de prensa ante la versi?n reducida, p?rcial y sin referencias antimilitaristas que han reproducido varios medios de comunicaci?n. Desde nuestro punto de vista, no se puede hablar de este caso como un mero error judicial o an?cdota sin hacer referencia al movimiento de insumisi?n de los 80-90 y sin contextualizarlo en e lmarco de la militarizaci?n social actual.

CONTENIDO INTEGRO DE LA RUEDA DE PRENSA TRAS LA DETENCI?N DE UN INSUMISO EN HUESCA EN MAYO DE 2011

10-06-2011 DONOSTIA/SAN SEBASTIAN

Tres personas que fueron miembros de la Koordinadora Antimilitarista Kakitzat de Gipuzkoa en los 80/90 han denunciado mediante Rueda de Prensa la reciente detenci?n el 28 de mayo de 2011 de un insumiso vasco en Huesca.

Como miembros en su momento del movimiento antimilitarista queremos denunciar este hecho, que constituye el segundo caso que sucede en esa zona: el 1 de abril de 2010 otro insumiso que particip? en la campa?a de Insumisi?n en los Cuarteles fue detenido en una situaci?n similar.

La detenci?n de mayo de 2011 tuvo lugar hace quince d?as en un hostal de la localidad de Aisa (Huesca): el insumiso se encontraba alojado junto con su mujer y su hijo cuando, a las dos de la madrugada, tocaron a la puerta de su habitaci?n dos guardias civiles que lo detuvieron sin explicarle el motivo del arresto: fue conducido a la comisar?a de Jaca, donde pas? doce horas en un calabozo hasta que tras las protestas de los familiares el juez de guardia de la citada localidad lo dej? en libertad al no encontrar motivo alguno para su detenci?n.

La orden de detenci?n fue emitida en Ceuta en 1997, pero fue en 1991 cuando el insumiso no se incorpor? al Servicio Militar en esa localidad, y el juicio por esa causa se celebr? en la Audiencia de Donostia en 1996, donde fue condenado a un a?o de c?rcel, que no tuvo que cumplir.

Creemos que es denunciable el hecho de que 10 a?os despu?s, todav?a circulen por cuarteles y comisar?as ordenes de ?b?squeda y captura?, cuando ya han sido cerradas las causas por las que fueron juzgados y condenados: la insumisi?n dej? de ser delito en el C?digo Penal en 2001, pero esta detenci?n evidencia que todav?a las personas que se negaron a acudir al Servicio Militar Obligatorio o a cumplir con la Prestaci?n Sustitutoria pueden tener problemas legales que pueden conducir a una detenci?n. Cientos de personas podr?an encontrase en la misma situaci?n.

Creemos necesario informar a esas personas que? participaron en la campa?a de insumisi?n, para que si lo consideran necesario se muevan para solicitar la anulaci?n de los antecedentes penales y las ?rdenes de ?busca y captura?, pero sobre todo exigimos a las instituciones pol?ticas, judiciales, policiales y militares que revisen los procedimientos pendientes para evitar que estos casos se repitan. Esto es, la carga de responsabilidad para evitar estos hechos no reside sobre los insumisos, sino sobre las instituciones que deben evitar situaciones injustas y desagradables como la de las personas detenidas recientemente.

Muchas antimilitaristas se reafirman hoy en d?a de mil maneras en su desobediencia a los ej?rcitos: acciones directas en instalaciones militares (por ejemplo la inspecci?n ciudadana de la base de la OTAN de B?tera en Valencia, o las acciones en el Gobierno Militar de Bilbao), marchas contra los pol?gonos de tiro como las Bardenas, denuncia de las f?bricas implicadas en suministrar armas tanto a Libia como a la OTAN, criticando el gasto militar mediante objeci?n fiscal ?. Las y los antimilitaristas han asumido siempre las consecuencias de sus actos, pero actualmente no es justo que los insumisos puedan sufrir las consecuencias de los errores de las Instituciones.

La mayor?a de la sociedad nunca consider? delito la insumisi?n, y no dejaremos que vuelva a judicializarse una cuesti?n que tiene que ver con la libertad de conciencia y la demanda de desmilitarizaci?n social.

No deja de ser curioso que 10 a?os despu?s de dejar en suspenso la mili, algunos de los protagonistas de acabar con aquel anacronismo hist?rico, que junto con otros miles de hombres, mujeres y movimientos sociales impulsaron la campa?a de insumisi?n, sigan padeciendo las consecuencias de su actitud. Y queremos dejar claro una cosa: qu? si hoy no existe el SMO, no fue por una gracia de los gobiernos de turno, sino por la lucha que impuls? el movimiento antimilitarista mediante la objeci?n en los 70/80 y la insumisi?n en los 90, plantando frente a los gobiernos de turno y a la instituci?n militar.

Ante las celebraciones hip?critas del fin de la ?Mili?, queremos recordar tambi?n a los j?venes que murieron cumpliendo el Servicio Militar, v?ctimas de accidentes, malos tratos, abusos de sus superiores, suicidios? y a los que sufrieron humillaciones, tanto de mandos militares como de ?compa?eros? de quinta.

LA ?MILI? NO SE ABOLI?, ESTA EN SUSPENSO

Es l?gico pensar, que no iba a ser el Estado, el que reconociese que tuvo que ceder ante una presi?n que nunca supo manejar. La versi?n oficial insiste machaconamente en que la reforma de las FAS fue producto del nuevo papel que el Estado Espa?ol empezaba a jugar, por aquel entonces, en el escenario internacional, lo cual exig?a unas FAS volcadas hacia la intervenci?n exterior. Y ello requer?a de un ej?rcito moderno, tecnol?gicamente desarrollado, etc.. En una palabra, ?profesional?. En ese esquema la ?Mili? era un obst?culo para avanzar hacia ese modelo.

Y algo de verdad existe en ese planteamiento. Pero a?n reconociendo, s?lo es una parte, parcial e interesada de la historia, que intenta adem?s minimizar el peso de la contestaci?n social.

Entre un sin fin de argumentos antimilitaristas, podr?amos destacar que bastantes pa?ses europeos asumieron ese ?rol? sin variar su sistema mixto, esto es, manteniendo la conscripci?n y organizando cuerpos ?especiales? para esas funciones, como de hecho lo estaba haciendo el gobierno espa?ol. Por otro, el fin de la ?Mili? lleg? muy a pesar de la especial idiosincrasia del ej?rcito espa?ol: viniendo de donde ven?a, para el cual la ?formaci?n? de la juventud en los valores castrenses y patri?ticos mediante la ?Mili? era una se?a de identidad y una funci?n ?vital?, a la que buena parte del estamento no estaba dispuesta a renunciar.

Fue, y a estas alturas todav?a hay que decirlo alto y claro, la presi?n social impulsada por la campa?a de insumisi?n la que oblig? a un cambio de modelo, y en definitiva libr? a la juventud de esta obligaci?n militar.

Curiosamente al cumplirse diez a?os del decreto que adelantaba la ?suspensi?n?, ve la luz un real decreto (el 383/2011), el Reglamento de Reservistas de las FAS, que mantiene la posibilidad de reinstaurar el SMO si las necesidades de Defensa as? lo requirieran. Dicho servicio ser?a obligatorio para hombres y mujeres de entre 19 y 25 a?os (seg?n necesidades), y aunque reconocer?a la objeci?n de conciencia, el ministerio de defensa obligar?a a incorporarse a estos, a organismos dependientes del mismo que no requirieran el uso de armas de fuego, pero englobados en la estrategia de Defensa. En su caso, ser?a el gobierno mediante Real Decreto y previa autorizaci?n del Congreso el que establecer?a el cupo, las condiciones y el tiempo de duraci?n de este nuevo SMO.

Todo un paso… atr?s

Es evidente que no parece que en el panorama inmediato se pueda producir una situaci?n de este tipo, pero no podemos menos que alertar de su existencia de cara al futuro, y creemos necesario luchar contra esta nueva forma de militarizaci?n social.

TRAS 10 A?OS DELFIN DE LA ?MILI?,: NI OBLIGATORIO NI PROFESIONAL, ABOLICI?N D ELOS EJERCITOS Y DESMILITARIZACION SOCIAL.

Las recientes detenciones de insumisos son una peque?a muestra de militarizaci?n social, pero las verdaderas v?ctimas de esa lacra son las miles de personas involucradas en las guerras, y es necesario movilizarse contra los que la utilizan la v?a militar para imponer sus intereses, incluyendo a los que lo hacen bajo el disfraz de las ?intervenciones humanitarias?.

Denunciamos a la industria armament?stica y al gasto militar, mucho m?s hiriente hoy en d?a cuando se recortan derechos sociales.

La ?Mili? s?lo fue una parte de la militarizaci?n, y animamos a la ciudadan?a a participar en todas las campa?as antimilitaristas.

Reivindicamos la labor de grupos como KEM/MOC, Kakitzat, Gasteizkoak, Alternativa Antimilitarista/MOC , Centre Del?s d’Estudis per la Pau , Mujeres de Negro ? y otros tantos grupos que contin?an trabajando por una verdadera desmiltarizaci?n social y por la resoluci?n noviolenta de los conflictos.

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